Es un restaurante tradicional, y se ve que con mucha solera, en el centro de la ciudad de Bragança en Portugal. Muy buena atención y muy buen servicio. El comedor, totalmente auténtico y palaciego. La comida bastante buena excepto el bacalao que tomamos, que no era nada del otro mundo. Aun así, es un restaurante muy recomendable.

Praça da Sé, 34
Bragança (Portugal)
